sábado, 12 de septiembre de 2009

Paseante con sombrero

1 comentario:

Mari Carmen dijo...

Me gustaría vivir en un pueblo donde las fachadas estuvieran pintadas de colores, o en un tono tan caliente como las paredes de este lugar que nos muestras. Creo que los corazones se alegrarían mucho más cada vez que se asomaran al balcón.

Ten una buena semana :)