viernes, 30 de abril de 2010

miércoles, 28 de abril de 2010

martes, 27 de abril de 2010

A la espera de José Tomás



En cierta ocasión, le comenté a D. Carlos Allende, aficionado de pro, que podría suceder con José Tomás, lo que a punto estuvo de ocurrir el otro día en Aguascalientes, México.
Y es que el señor Tomás tira demasiado de manual. Es decir, él se coloca delante del toro, sitúa los pies, se perfila y piensa al citar: "todo está conforme a como debe ser, ahora, doy un toque de muleta y el toro embestirá siguiendo la trayectoria que yo le marque". Y seguramente lo hizo todo bien. El que no lo hace bien es el toro, que se olvida del manual y embiste por donde no debe embestir.
Y claro, el pobre José, hombre de fé inquebrantable, se queda quieto y va el otro y se lo lleva por medio, a él y a su femoral.
Mucho me gustan los toros, pero nunca he ido a ver a José Tomás. Ni iré. Para que alguien pase miedo por él, ya tiene a su padre. Conmigo que no cuente.

miércoles, 21 de abril de 2010

martes, 20 de abril de 2010

domingo, 18 de abril de 2010

sábado, 17 de abril de 2010

sábado, 10 de abril de 2010

miércoles, 7 de abril de 2010

martes, 6 de abril de 2010

lunes, 5 de abril de 2010

lunes, 29 de marzo de 2010

domingo, 28 de marzo de 2010

sábado, 27 de marzo de 2010

viernes, 26 de marzo de 2010

jueves, 25 de marzo de 2010

lunes, 22 de marzo de 2010

domingo, 21 de marzo de 2010

jueves, 18 de marzo de 2010

martes, 16 de marzo de 2010

jueves, 11 de marzo de 2010

Miguel Delibes



Esta es la única foto del blog que no es mía. Acabo de copiarla de un periódico. Son las manos de Miguel Delibes, escribiendo.
La pongo porque estoy muy triste. Se nos muere don Miguel. Parece que al hombre le queda muy poco tiempo de vida. Al hombre digo, porque el escritor no morirá nunca.
Me aficioné a la lectura a través de Delibes. Diario de un cazador, fue el primer libro de don Miguel que cayó en mis manos y desde entonces, todos los demás. Si uno me gustó, el otro también.
A mis hijas les inyecté en vena a Delibes y aún hoy no dejo de recomendarlo en cuanto tengo ocasión, cosa que aprovecho para hacer hoy aqui si alguien lee esta nota.
Lo dicho: una putada.
Hasta siempre, Don Miguel.
Y muchas gracias.

domingo, 7 de marzo de 2010

sábado, 6 de marzo de 2010

jueves, 4 de marzo de 2010